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miércoles, 28 de junio de 2017

La obediencia de Abraham


 En el Antiguo Testamento contiene la historia sobre la vida de Abraham. Aunque el patriarca tuvo una relación especial con Dios, su fe no era perfecta, pero a lo largo de su vida llegó a entender lo importante que es obedecer, y lo costosa que puede ser la rebeldía.
Abraham aprendió que manipular las circunstancias para tener el resultado deseado causa problemas.
El Señor les había prometido un hijo a él y a Sara, pero ambos seguían esperando esa bendición cuando eran ya ancianos.
 Sara,  que  ya  tenía  más  de  80  años,  le  sugirió  a  Abraham  que  tuviera  al heredero con su sierva Agar.
El resultado fue: celos, discordia familiar y una feroz enemistad que persiste hasta hoy entre los descendientes de Ismael, el hijo de Agar, y de Isaac, el hijo de Sara.
La obediencia nos dará lo mejor de Dios, pero es necesario saber esperar en Él.  Abraham era ya anciano cuando Dios le prometió una descendencia tan numerosa como el número de las estrellas. (Gn 15.5).
Pero esto no habría de cumplirse hasta que él tuviera 100 años y Sara fuera incapaz de concebir, lo que significaba que toda la gloria de la concepción milagrosa de Isaac le pertenecería a Dios.
Adelantarse a los planes de Dios tuvo consecuencias terribles a largo plazo, pero la buena noticia es que los errores de la pareja no le impidieron a Dios llevar a cabo su plan (Gn 21.1-7).
Dios nos ha dado su Palabra para que aprendamos a vivir confiados. La lección de la vida de Abraham es que la obediencia es esencial.


Cuando depositamos nuestra confianza en el Dios soberano y esperamos por su tiempo perfecto, Él siempre nos mostrará su fidelidad. Piense en esto y que Dios le bendiga.

sábado, 22 de octubre de 2016

Una víbora y una actitud


“ Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció. Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.” (‭‭Hechos‬ ‭28:3-6‬ )
Hay momentos en la vida en el cual tenemos que decidir si nos quedamos frustrados, llorando y esperando que algo bueno acontezca o si decidimos sacudir nuestra mano. Los que miraban a Pablo comenzaron a decir que la maldición lo perseguía, pero él no prestó atención a esto, muchos están viendo lo que  sucede y no dejarán de decir : ”Algo equivocado  hay en esta persona, es una cosa tras otra”. Son palabras que nos paralizan, pero lo mejor no es apenas sacudir la mano, sino también la mente, la actitud y dejar florecer la fe. No importa cuantas víboras se prendan en tu mano. Dios no le llamó para ser consumido por las víboras de la angustia, de la desesperanza y la duda,sino para sacudirla. Cuando la gente esperaba que Pablo muriera, porque ellos conocían aquel tipo de víbora y al ver que eso no sucedía cambiaron de opinión,Ya no era Pablo para ellos una maldición sino que lo vieron como un dios. Publio el funcionario de la isla llevó a su casa porque su padre estaba enfermo. Pablo el náufrago entró en  la casa y oró por el padre de  Publio y el milagro sucedió y el  pasaje dice :“ Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados; los cuales también nos honraron con muchas atenciones; y cuando zarpamos, nos cargaron de las cosas necesarias.”  Hechos‬ ‭28:9-10.‬ ‭Un gran avivamiento sucedió en aquella isla y las necesidades materiales fueron suplidas. Luego que usted sacuda la víbora de tu vida en el fuego entenderá que en el plan de Dios cada cosa que sucede se convierte en oportunidades para vencer y crecer. Muchos aún están llorando lo que perdieron en la tempestad, otros están esperando la muerte porque la serpiente lo atrapó. El Espíritu Santo habita dentro de nosotros y nos desafía a mirar más allá de la tempestad, de las pérdidas y de las víboras. Hay que mirar con los ojos de la fe, porque hay alguien mucho más poderoso que la tempestad, más determinado que la víbora listo para entrar en acción abriendo las ventanas del cielo para derramar su buen tesoro y hacer prosperar las obras de sus manos. Si en tu mano tienes una víbora, sacúdela  en el fuego de la presencia de Dios, pues las serpientes no soportan el calor. 

Nada se acabará hasta que Dios haga con usted lo que Él ha planeado hacer,tu actitud es lo que cuenta para la nueva etapa de su vida. 

viernes, 22 de julio de 2016

El secreto de Servir


Muchas personas dentro de la iglesia (obreros, pastores, jóvenes, evangelistas y miembros), aún no han entendido que el verdadero servicio es mucho más que asistir a la iglesia los domingos y miércoles o colocar un uniforme los días viernes (en el caso de los obreros). Implica dedicar nuestras vidas a servir a los demás y ayudar a nuestro prójimo. El Señor Jesús demostró esto cuando lavó los pies de los discípulos en el aposento alto durante la Última Cena.
El ejemplo del Señor Jesús nos enseña que la clave de servir es la humildad. A menos que estemos dispuestos a inclinarnos y a ensuciarnos las manos para servir a los demás, no habremos entendido cuál es el secreto del servicio. Además, un siervo verdadero…
No espera que le pidan ayuda. Nadie le pidió a Jesús que fuera y lavara los pies de los discípulos. Así como Él vio e hizo lo que era necesario, un siervo verdadero está alerta para identificar la necesidad y luego servir como voluntario para atender y ayudar a los demás. Lo hará calladamente sin buscar ningún reconocimiento o recompensa, pues está satisfecho y muy feliz por el simple hecho de ayudar.
Debe aprender a recibir y también a dar. Esto es, por lo general, muy difícil para un siervo. Jesús dijo a sus discípulos que, si no le permitían que les lavara los pies, no tendrían parte con Él. Pedro se había negado rotundamente porque era demasiado orgulloso para recibir tal atención. No debemos estar atados al orgullo, que digamos no a alguien que, por amor, desee “lavar nuestros pies”.

Como seguidores del Señor Jesús, debemos verlo a Él como nuestro ejemplo de siervo. Si Dios mismo tomó “forma de siervo” (Fil 2:6-7) para hacer una tarea tan humilde para sus discípulos, ¿Qué excusa podemos presentar nosotros para no servir a los demás? ¿Qué ha hecho o que podría estar haciendo usted para ayudar a su prójimo?

domingo, 10 de julio de 2016

La razón del quebrantamiento



Nosotros nacemos con la tendencia de apartarnos de Dios. Nuestra inclinación natural es agradarnos y servirnos a nosotros mismos, lo contrario a un estilo de vida que honra a Dios. Cuando uno nace de nuevo, Dios comienza a inclinar nuestra voluntad y nuestras actitudes hacia Él, pero debemos cooperar con el Señor y someternos al proceso, porque de lo contrario, seremos de poca utilidad en Su Reino. El Señor Jesús quiere erradicar de nosotros cualquier actividad o forma de pensar que fomente la dependencia en algo que no sea Él mismo. Esto significa que confiar en uno mismo para tener seguridad, salvación o bienestar físico y emocional, está fuera de la voluntad del Señor. En las áreas que nos resistamos a doblegarnos ante Dios, Él nos quebrantará permitiendo que venga dolor y luchas a nuestras vidas. Como resultado sentiremos el impulso de volvernos a Dios. Quebrantar a una persona suena duro, pero Dios hace este trabajo con amor. Él ve el resultado más allá del dolor; seremos siervos más maduros y más fieles tras haber pasado por las luchas. Nuestro Señor a quien servimos, nos ayuda ofreciéndonos dirección y consuelo. Al ver los beneficios que Él me ha dado a través de las pruebas, puedo darle sinceramente las gracias por todos los periodos de dificultades que he experimentado (Ro. 8:28). La verdad es que todos tenemos áreas de egocentrismo que necesitan ser quebrantadas por la mano de Dios. Cuando nos examinamos interiormente con sinceridad, descubrimos hábitos y maneras de pensar pecaminosos que nuestro Dios nos ayuda a ver. Así que lo único que nos queda por hacer es rendirnos a Su obra para que podamos ser siervos sabios y útiles.

miércoles, 6 de julio de 2016

¿Qué voz estamos escuchando?




Nuestra responsabilidad es mantener abiertos nuestros oídos espirituales y ser receptivos. Luego, cuando Dios tenga algo que decirnos, estaremos listos para escucharle.
¿Qué le impide tener un encuentro con Dios?

 Este tipo de experiencia no está reservada solo para los pastores, obreros o los personajes de la Biblia. El Señor Dios quiere comunicarse con todos sus siervos, pero a veces estamos demasiado ocupados y preocupados, que no tenemos oídos para oírlo. Si usted es un siervo de Dios y se siente vacío, tal vez se deba a que sus oídos se encuentran en sintonía con los sonidos y las voces del mundo. Para resaltar lo que digo, piense en cuánto silencio experimenta usted en un día normal. ¿Hay un tiempo cuando está callado y atento a la voz de Dios, o está su día lleno de voces y agitaciones desde la mañana hasta la noche? Cuando Dios tiene que competir con toda la actividad y agitación que hay en nuestra vida, su voz es ahogada. Si usted se siente desconectado y distante del Señor Jesús, no tiene que seguir así. Él desea relacionarse, pero usted tendrá que aquietar su espíritu, acercarse a Él en oración y escuchar la voz de Dios hablándole por medio de su Palabra. El momento de comenzar a acercarse a Él es ahora mismo, no cuando usted necesite desesperadamente escucharlo.

viernes, 6 de mayo de 2016

La llama del alma

Había una vez un rey, que a pesar de ser muy rico, era un hombre sencillo, completamente separado de sus riquezas y muy querido por su pueblo. 
Un  día, uno de sus súbditos le preguntó cómo podía tener tantas riquezas  y seguir siendo un hombre humilde. Y el  rey  ordenó a sus soldados: 
- Llévenselo  a mis depósitos reales, denle   una lámpara y déjenle  mirar y tocar todo mi tesoro, para que pueda evaluarlo para mí, pero si  la lámpara se apaga, le dan   10 latigazos fuertes. 
Dos horas más tarde, el hombre regresó al rey con la lámpara aún ardiendo, y el rey le preguntó: 
- ¿Qué piensa usted, cuánto vale mi tesoro?
- Señor, yo estaba muy preocupado  por no dejar que se apague la lámpara que ni siquiera pude observar y evaluar  su tesoro, discúlpeme, señor -respondió el hombre. 
- Este es mi secreto, ¡Le confió el rey! Yo estoy tan ocupado en mantener  la llama de mi alma ardiendo que ni observo  estas cosas. 
"El fuego se mantendrá ardiendo en el altar continuamente; no se apagará (Levítico 06:13)".

lunes, 28 de marzo de 2016

Debemos tomar cuidado con la presión


Al estar en la búsqueda de la voluntad de Dios, debemos poner la
debida atención para no permitir que nada ni nadie nos convenza a elegir caminos que no provengan de Él, en especial presiones externas de amigos, familiares, etc.
 A veces algunos no entienden por qué esperamos con confianza y pueden aconsejarnos equivocadamente o presionarnos a decidir seguir adelante.
En lugar de ceder, debemos llenar nuestra mente con la Palabra de Dios.
De esa manera podremos discernir si el consejo concuerda con la voluntad de nuestro Señor. Si no estamos seguros de tener toda la claridad de parte de Dios, es mejor esperar.
En otras ocasiones la presión es interna. El temor a perder una oportunidad que consideramos ser bastante atractiva nos llevará a involucrarnos en una situación perjudicial o quizás una relación incorrecta, que podría llevarnos al fracaso.
 Pero Él puede dirigirnos para que tomemos una decisión que nadie más podrá comprender; pero si damos el primer paso de obediencia, sus bendiciones vendrán como consecuencia benéfica para nuestras vidas.
Nosotros no siempre entendemos los métodos de Dios. Sus caminos no siempre tienen sentido para nosotros, pero tenemos que darnos cuenta de que Dios ve todo el panorama. Usted tiene que aprender a confiar en el tiempo de Dios.
Él ha estado trabajando en tu favor mucho antes de que tú te encontraras con el problema. No te impacientes ni trates de forzar a que las cosas pasen por tus propias fuerzas, ni que las puertas se abran por usted mismo.

La respuesta vendrá, y será justo a tiempo.

martes, 8 de marzo de 2016

No debemos huir de la responsabilidad


"Vino palabra del Señor a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 
 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 
 Y Jonás se levantó para huir de la presencia del Señor a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. 
Pero el Señor hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su Dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir"(Jonás 1.1-7).
Se nos dice que el profeta Jonás compró un boleto para huir a Tarsis en un intento por escapar de la presencia de Dios, y de ese modo evitar la tarea que Él le había dado. Es probable que ninguno de nosotros reservara un pasaje de avión para ir a un país lejano intentando escapar de la presencia de Dios. Sin embargo, personas que aman a Dios, algunas veces, tratan de huir de Él de muchas maneras diferentes, y terminan teniendo la misma experiencia que tuvo Jonás.
Mientras huía de su Señor, el profeta olvidó cosas que todos debemos recordar. Primero, pensó que huir de Dios le evitaría tener que obedecer. Nunca imaginó cuán persistente puede ser el Señor cuando nos llama a un lugar de destino.
Hasta, que Jonás descubrió que es imposible huir de Dios. Él nos persigue, aun hasta en las profundidades del mar para conceder a su voluntad y a su plan para nuestras vidas. Dios simplemente no se verá impedido por nuestra desobediencia.
Jonás había olvidado también la verdad de que la dirección de la desobediencia es siempre hacia abajo. La Biblia nos dice que el profeta descendió inicialmente a Jope. Allí encontró una nave y se introdujo en el fondo de la misma, y antes de que se diera cuenta estaba en lo profundo del mar, e incluso había descendido a los cimientos de los montes.
Es lo que pasa en la vida de muchos Siervos de Dios que están en desobediencia cada día se hunden más, y peor que muchos no se da cuenta de eso, como el profeta que se dio cuenta apenas cuando estaba en el fondo del mar.
Cuando se huye de Dios, no hay lugar donde esconderse, ni siquiera en el fondo del mar. Toda nuestra vida es siempre visible para el Señor. Así que, en vez de tratar de huir de su presencia, acéptela con alegría y obediencia.
 A veces, las personas que tratan de huir de Dios están actuando por pura soberbia, parece que creemos saber lo que es mejor para nosotros, sin importar lo que Dios piense o diga. A veces, negamos obedecer por temor: nos da miedo fracasar; nos preocupa que los demás puedan criticar nuestros esfuerzos; o quizás tenemos que la obediencia pueda exigir demasiado sacrificio. Pero, no importa la razón, muchas veces no somos capaces de imaginar lo costoso que resulta rechazar a Dios y tratar de huir de Él.

Jonás pagó un alto precio por su rebeldía. No solo experimentó la vergüenza, el terror y el sentimiento de culpabilidad, sino que además puso en peligro la vida de hombres inocentes a pesar de esta realidad, también es cierto que Dios es perdonador; Él da una segunda, una tercera, en realidad, muchísimas oportunidades, Él dio una oportunidad para Jonás, y también dará a usted. Así que quédese atento.

domingo, 6 de marzo de 2016

¡Cuidado con las Cosas pequeñas!



"Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; Así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable." Ec. 10:1
La lección que aprendemos en este mensaje es que hay cosas pequeñas que pueden echar a perder cosas grandes, algo insignificante puede echar a perder lo importante.
Un buey, un caballo e incluso un perro muerto, pueden llamar la atención. Pero ¿quién se preocupa por una mosca muerta? Las moscas muertas son las cosas que pasan desapercibidas a nuestros ojos.
Por ejemplo:
En la fabricación de perfumes en la antigüedad, el proceso era largo, se pasaban meses, incluso años para su creación. En el versículo citado, el perfumista deja su esencia descansando sobre una vasija durante mucho tiempo. Pero si no estuviera atento unas moscas pequeñas insignificantes iban a caer y echar a perder el trabajo de meses o quizás años.
Una cosa tan pequeña puede anular el efecto del perfume, si el hombre se descuidaba perdía todo su trabajo.
¿Qué aprendemos de esto?
Vemos que muchos jóvenes tardan veintitrés años para ser educados, pero en cinco minutos de conversación con una mala persona, le conduce a los vicios…, echa a perder todos sus años de educación.
Matrimonios de veinticinco años de convivencia, que se destruyen debido a cinco minutos de aventura.
¿Cuánto tiempo se tarda en construir una reputación?
Una chica que soñaba en casarse honradamente, que espera por años aquel momento, echa todo a perder por causa de una simple conversación con una persona de mala influencia.
¡El gran peligro es que usted juegue con lo que sabe que es nocivo para su vida espiritual!  El gran peligro de pensar que está todo bien, todo bajo control, en cualquier momento puede dejar esto, o hacer aquello.
En ningún momento en la Biblia nos orienta a huir, a no ser de nuestra vieja naturaleza. “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe y el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor". 2 Tm 2:22

Obreros (as), Evangelistas, Jóvenes Siervos del Altísimo no echen a perder años de servicio a Cristo, por pequeños errores, cosas pequeñas, que pueden hacer con que usted pierda su salvación. Un frasco de perfume no puede cambiar una mosca muerta, pero una mosca muerta puede cambiar el perfume. Como dijo el Apóstol Pablo: "Un poco de levadura leuda toda la masa". Ga 5: 9.

jueves, 3 de marzo de 2016

La importancia de los pulgares


“Más Adoni-besec huyó; y le siguieron y lo prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. Entonces dijo Adoni-besec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén, donde murió”. (Jueces 1:6-7). 
Creo que en este momento, usted debe pensar acerca del por qué cortar los dedos pulgares de los pies y de las manos, le digo con toda certeza, que el mayor deseo del diablo, es córtale los pulgares. Él ha trabajado con toda la fuerza para que usted pierda la dirección, para que usted deje de luchar, colocando así el desánimo, el cansancio, la impaciencia, la incredulidad, etc.
 El sugiere que ya no hay solución para los problemas y muchas otras cosas que no vale la pena describirlas, pero solo usted sabe porque es la víctima.
Pero ¿Por qué los pulgares? Los pulgares de las manos representan la fuerza. En la antigüedad, en tiempos de guerra cuando un hombre levantaba su espada significaba que estaba listo para atacar, haciendo esto colocaba toda su fuerza, de la misma manera se usaba el escudo. Ahora cierre la mano cómo si estuviera sosteniendo una espada con fuerza, tenga en cuenta que es del pulgar que viene la fuerza.
Los pulgares de los pies representan el equilibrio. Ahora empiece a caminar y vera que es el dedo que lleva el mayor peso, mejor trate de caminar sin tocar el pulgar en el piso, usted podrá caminar, pero no con la misma agilidad.
Así ha trabajado él diablo en la vida de muchos que hacen la Obra de Dios, (Pastores, Obreros, Evangelistas, Jóvenes, Miembros), el les da mucho trabajo, responsabilidades… que cuando la persona se da cuenta esta muy cansada para orar y meditar en la palabra de Dios, “por mejor que sea el Siervo”, acaba debilitándose en su fe y sin darse cuenta ya no está en el primer amor y hace las cosas mecánicamente.
Entonces si no usamos la fuerza y no conseguimos el equilibrio, que solo puede lograrse a través de la búsqueda del Espíritu Santo, estamos condenados a vivir como los setenta reyes, recogiendo migajas debajo de la mesa.

¿Vio la importancia de los pulgares? Una vez más solo depende de ti, toma tu escudo y levanta tu espada, y toma posición de guerra en contra aquél (diablo y sus demonios) que quieren que usted recoja las migajas debajo de la mesa. Tú eres más que vencedor.

martes, 1 de marzo de 2016

El tiempo de Dios


Con certeza alguien dijo que la vida es una carrera de resistencia más que de velocidad.
El apresuramiento no sólo es característico de los jóvenes sino que trasciende la edad que tengamos. En determinados momentos es correcto apresurarse, pero en términos generales la vida cristiana es una vida de “despacio y más despacio” para llegar a un buen término en todo lo que emprendamos.
Muchas veces por nuestras venas corre un fluir de apresuramiento, que nos lleva posteriormente a tomar decisiones equivocadas y hacer cosas erróneas. Debemos reconocer que como somos seres normales, el apuro y el apresuramiento es nuestra característica natural, pero como siervos de Dios debemos aprender a movernos como el Señor se mueve.
Una cosa es ser lento y otra es moverse como Dios se mueve, en otras palabras, debemos saber esperar en Dios, pues Él sabe el tiempo cierto de todo lo que necesitamos. Nunca olvide que si nuestro tiempo no coincide con el de Dios, los que siempre estamos corriendo somos nosotros.
 Dios siempre llega a tiempo para ayudarnos a realizar todo lo que debemos hacer en la vida. Cuántos siervos de Dios hoy viven frustrados, con su vida apenas porque no esperaron el tiempo de Dios, se apresuraron a su manera, e incluso hay errores que no se pueden remediar.
 Saber esperar el tiempo de Dios es lo mejor que los siervos de Dios pueden hacer. 

 La Biblia dice: "Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido". (Salmo 25:3).

domingo, 28 de febrero de 2016

La fe que precisamos en nuestros tiempos


“Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás más Sarai; mas Sara será su nombre. Y la bendeciré y también te daré de ella hijo. Sí, la bendeciré; y vendrá a ser madre de naciones, reyes de pueblos vendrán de ella.” Génesis 17:15-16

Después que Dios le había dado un nuevo nombre a Abram, en el mismo capítulo, vemos que él se ocupa de Sarai. En otras palabras: ¡Abraham, tú mujer forma parte de la bendición! Su nombre, Sarai, por sí mismo ya tenía un lindo significado, es decir: Mi princesa. Sara, significa: madre fructífera de naciones.
Lo maravilloso es que Abraham y Sara quedaron felices únicamente con la Palabra de Dios, sin ver, sin probar, sin sentir y sin experimentar. Esa es la fe que precisamos en nuestros tiempos. Ya que no vemos mucho. Su Palabra, Su promesa, debe ser suficiente para nosotros: ¡Sí, Señor, yo creo! Porque Abraham y Sara creyeron, Dios los renovó, de modo que llegaron a ser padre y madre de muchos pueblos.

¡Esto también quiere Dios hacer en tu vida! Pero ¿de qué te sirve el lindo nombre o título de “pastor, obrero, joven, evangelista, si no quiere llevar la cruz del Señor Jesús? Tienes que creer en la Palabra y tomar en serio su llamado, entonces serás fructífero y tu vida se multiplicará por millares.

domingo, 12 de enero de 2014

¿Qué hace una iglesia firme?






 No podemos medir la firmeza de una iglesia con tan solo observar el tamaño del templo o de la congregación que ahí́ se reúne. La única manera de responder a esta pregunta, es descubrir lo que Jesús nos dice que es esencial para su Iglesia. Después de todo, es Él quien la edifica (Mt 16.18). Cuando le preguntó a sus discípulos quienes creían ellos que El era, Pedro le respondió́ casi inmediatamente: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt 16.16). Es sobre esta confesión de fe que Jesús edifica su Iglesia. Si esta verdad fuera removida, su cimiento seria quitado, y solo vendría a ser una institución más. El Señor Jesús  es también quien guarda, protege
Y le da el crecimiento a la Iglesia. Como es Omnipotente, las fuerzas del mal no podrán destruirla. Aunque la Iglesia ha sido perseguida a lo largo de la historia, las puertas del Hades nunca han prevalecido contra ella (Mt 16.18). Ni aun la muerte puede detenerla, pues la sangre derramada por los mártires la fortalece más.
El cuerpo de Cristo cumple su propósito bajo la autoridad de Dios. Es Él quien guía los eventos y las circunstancias, de acuerdo a su voluntad.
Cuando Jesús le dio a sus seguidores la misión de hacer discípulos a todas las naciones, sabía que no estaban equipados para esa labor. Es por eso que les dijo que se quedaran en Jerusalén hasta que fuesen bautizados y llenos del Espíritu Santo. De igual manera, ningún líder de la iglesia puede realizar la labor a la que el Señor le ha llamado, a no ser que sea lleno con su Espíritu. Es Él quien les da dirección, fortaleza y la capacidad para cumplir su propósito. Las iglesias firmes son aquellas que están formadas por personas que no comprometen sus creencias. No tienen temor de ir en contra de la opinión pública con tal de mantenerse firmes en la Palabra de Dios. Cuando una iglesia está formada por personas llenas de fe y comprometidas a la oración, el Espíritu Santo obra por medio de ellos y fortalece a la  Iglesia. Es por eso que necesitamos cultivar el hábito de leer la Biblia y orar al comenzar cada día. Es durante ese tiempo a solas con el Señor Dios  que nuestro compañerismo personal con Él se fortalece. Es por medio de ese tiempo que nos da entendimiento de su Palabra y nos guía, para que sepamos qué hacer durante ese día. Aprenderemos a caminar con fe al creer lo que nos declara en su Palabra. Pero si descuidamos nuestra relación con Dios, nos alejaremos de su voluntad.
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